Todo empezó cuando, en noviembre del 2013, charlando sobre las pruebas a realizar en el 2014 con un amigo, éste me comentó que iba a ir a la
Titan 2014. Bueno era algo que yo tenía en mi punto de mira la verdad, pero quizá no para este año. Este amigo estaba liderando un proyecto solidario con la
Liga Española de Reumatología para apoyar a todos los enfermos que como él necesitan del deporte para poder vivir dignamente. Así que Josechu Elosúa me invitó a una presentación bellísima sobre su proyecto. Allí ya estaba hecho un primer equipo para la carrera aunque sobraba uno, con lo cual no estaría mal hacer otro equipo más. Así que me convenció: gracias Josechu!
Ahora había que cuadrar fechas. Resulta que había una visita prevista de Noruega justo para esas fechas, pero por suerte al final se pudo reubicar y con el permiso de mi maravillosa familia nos liamos la manta a la cabeza y
nos inscribimos en la Titan 2014. Era el mes de Enero 2014.
Comenzaba la temporada de ski con los niños y de ski de montaña, así que no me centré mucho en la Titan, disfrutando de las competiciones, el equipo y nuevos retos en la montaña. De hecho recuerdo que mi entrenador Javier Fernández Alba, me dijo: “Gonzalo, si quieres llegar con garantías a la Titan, deja de hacer ski y pedalea”. No le hice caso: me chifla la montaña, ja, ja.
Se acercaba Semana Santa y la verdad tenía que entrenar puertos y salidas largas con la bicicleta. Ojo no creáis que no había salido con la bici durante la temporada. Tres carreras de la copa de Madrid bike-Maratón, salidas fin de semana y entreno entre semana. Pero no había hecho grandes cabalgadas buscando fondo, puertos, sensaciones de estar mucho tiempo pedaleando –esto lo pagaría con la comida en la prueba-.
Subimos a Benasque para cerrar la temporada de ski en Cerler. Hizo buen tiempo, así que tras esquiar con la familia por la mañana, después de comer pude hacer dos días 4 horitas de puertos por la zona. Menos de lo recomendado por el “trainer” pero contento. Llegaba la semana previa a la Titan.
Esta semana previa me comencé a dar cuenta de la dimensión del proyecto deportivo que iba a realizar. Comencé a repasar los videos de la carrera: la presentación de las etapas, videos de otros años, etc. Madre mía, dónde me he metido, me dije: voy a hacer más de 700 Km en 6 días, uno tras otro, sin descanso!! Hasta la fecha había hecho muchas carreras en bici, muy duras con mucho desnivel y de alto kilometraje, pero no durante 6 días. Mi experiencia más parecida al respecto eran los Stage que hacía cada año con SR-Events de 3 días en pirineos y os puedo decir que el tercer día ya no era persona: ni me quedaban fuerzas, ni pulso, ni nada. Pues ahora 6 y seguidas, ja, ja.
Durante toda la semana me dediqué a entrenar 1/2h en ayunas en el rodillo a ritmo muy suave –dicen que esto ayuda a mejorar tu fondo-. La verdad que no me fue mal, pues llegué descansado tanto de pulso como de piernas.
Llegó el viernes previo a la Titan: todo preparado, repasada maleta, billetes, pasaporte... Siempre ultimando los detalles hasta la 1:00 de la madrugada. Y el avión salía a las 6:00! Así que había que estar en el aeropuerto a las 4:30. Vaya madrugón! Y allí estuvimos, preparados para salir. Mucha gente conocida, el grupo con el que iba y otros que conocía de carreras y demás. Muy buen ambiente. Colombianos, Venezolanos, gente de todas partes de España: muy buen ambiente. En el avión me tocó sentarme con Fernando y un Venezolano que habían hecho la Titan anteriormente –Fernando tres veces y el Venezolano su segunda vez-. Lo único que hicieron todo el camino fue acojonarme de la dureza y la dificultad de no llegar fuera de control: ese era su único objetivo. Que si las heridas del trasero, el calor, la comida, el sueño, el cansancio... Madre mía!!!
Aterrizamos en Marruecos, pasamos la aduana, pero aún nos quedaba 4h de viaje en autobús hasta la falda de la cordillera del Atlas. Interesante este viaje para ver los contrastes de este país, sus gentes al pasar los pueblos, los palacios del monarca... Por fin llegamos al campamento base y comenzaba la FIESTA. Ambientazo, empezando a recibir dorsales, indicaciones, familiarización con el entorno, conociendo las “habitaciones hotel 5*” dónde dormiríamos, je, je. Allí había llegado también mi bici, la Radon –que bien se portó la jodia-, todo en orden. Una vueltecita con los amigos por la zona, charla técnica diaria de la organización, cena y a la cama. Ese día no pude dormir más de 4-5 horas a pesar del madrugón del viaje. Ya sabéis la tensión pre-carrera.
PRIMERA ETAPA: MIDELT-MIDELT 27/04/2014 119,5 Km. Desnivel: 2.134m
Mis pensamientos eran dejarme llevar, no forzar la máquina y no subir de 150 ppm en toda la etapa. Guardar para el resto de la Titan.
Tensión, 2Km neutralizados y tensión para ocupar posiciones. Bocinazo de salida.... Y a cuchillo!! Y yo no quería oiga, que no quería pero las piernas estaban muy frescas y a pesar que el pulso disparado a más de 160 ppm, decidí tirar en el grupo y ya nos quedamos unos pocos que estaríamos casi toda la jornada juntos. El equipo JELIRE-2 formado por mí, Javier García Enterría y Paco Portero nos mantuvimos juntos casi toda la etapa. Paco nos dejó en una bajada muy técnica previa al paso por el “circo de Jaffar”, precioso cañón pero técnico y duro ya que suponía pedalear sobre un antiguo cauce del río con muchísimas piedras. Exigía concentración. La salida del circo espectacular, en frente las montañas nevadas del Atlas, árboles, vegetación: muy bonito. Aquí me alcanzó Javier y juntos emprendimos el resto de la ascensión al penúltimo puerto. En el AV2 (Avituallamiento 2) km 63 cogimos a Paco y ya fuimos juntos casi hasta el final. En principio me sentía bien, un poco agobiado por los geles, pero no suponía que las fuerzas me fueran a abandonar, pero lo hicieron. Javier puso un ritmo constante de subida al inicio del último puerto de la jornada, pero poco a poco no pude seguirlo hasta hundirme totalmente por falta de fuerzas. Las fuerzas me habían abandonado y tenía que concentrarme y sufrir hasta el siguiente avituallamiento AV3 en el km 93 de carrera. Allí bebí, descansé, devolví –mi estomago pagó la gran cantidad de geles y el alto calor al final-, y tiré hacia arriba hasta el último punto de control CP3. Desde allí ya sólo quedaba bajada y recuperar.... Pero menuda bajada, llena de piedras, baches y viento en contra, no fue mi ideal de bajada. En los últimos km se pasaban varios pueblos. Los niños y la gente era increíble, siempre saludando, encantada de que algo diferente ocurriera en su pueblo. Cada paso por un pueblo era una pequeña bocanada de energía. En el último pueblo, creyendo ver la meta cerca, intenté acortar metiéndome por el interior del pueblo... Error, encima me perdí y tuve que volver sobre mis pasos perdiendo otros preciosos minutos. Pero la meta ya estaba allí, el arco de meta esperándonos: había completado la primera etapa! Javier y Paco habían llegado el 1º y el 2º de su categoría –Senior- y el equipo se ponía en 5ª posición por equipos justo detrás de los otros 4 equipos de profesionales. A pesar de la pájara final había llegado en el puesto 54 absoluto y el 13 de mi categoría. Ahora lo difícil era mantenerlo....
Cuando llegas al campamento no eres persona. Estas sucio, cansado, sediento, sin aliento. Rápidamente hay que ducharse y comer para reponer fuerzas. El restaurante ya está abierto: pasta, arroz, atún, pan. Esta sería la dieta post-etapa durante cada día. Comer es difícil. Hay que comer, es algo que debo hacer pero tras los geles, el calor, el esfuerzo, no pasa nada. Venga un par de platos. Comienzo a conocer a gente diversa, a hablar con unos y otros. Conozco al grupo BUFF, Javier, que participa individual y Chemari y Nuria que lo hacen en la categoría de pareja mixta. Lo pasamos bien charlando sobre todo, sobre otras aventuras. Me encanta su proyecto: llevan ropa para repartir en las aldeas de la zona. Sí eso tengo que hacerlo la próxima vez, me digo.
Tras la comida masaje recuperante: “gracias Ana por tus masajes”, electroestimulación COMPEX –que atentos- para relajar músculos, medias de compresión y hasta la cena. A las 21:30 “briefing” por parte de la organización para contar las incidencias de la etapa (hubo un accidente de un participante que se rompió la mandíbula y algún abandono y fuera de control) y descripción de la etapa del día siguiente. Finalizada la charla a cenar. En la cena hay proteína en forma de ternera y pollo. En la cena se “devora”, las ganas de comer vuelven y se recarga energía para el día siguiente. A dormir –bueno tampoco mucho-.
Estoy acojonado de cómo responderá mi cuerpo mañana...
SEGUNDA ETAPA: MIDELT-GOURRAMA 28/04/2014 135,4 Km. Desnivel: 2.421m
Etapa Maratón.
¿Qué significa etapa maratón? La etapa maratón significa que los participantes debemos recorrer la etapa con todo lo necesario para pernoctar a cuestas. Nuestras maletas no serán transportadas, no tendremos asistencia de ningún tipo ni mecánica ni de recuperación física en el campamento base dónde llegamos. Nos dirigimos a 1.900 m de altitud en pleno Atlas, dónde dormiremos esa noche.
“despertar” de los Lummiers, son las 6:00 “arriba titanes”, como un zombi pasamos al servicio, desayuno, charlar con la gente un poco, aseo, preparación –mucha crema en el trasero- y a línea de salida.
Primeros 2km neutralizados igual que ayer y bocinazo: “maricón el último”. Salimos más tranquilos, creo que todos sabemos lo que nos espera, aunque Javier de BUFF, que estaba el 4º en Senior decide imprimir un ritmo fuerte con el objeto de recuperar tiempo. Nosotros a rueda. Los tres del equipo juntos. Paco, que iba primero de la categoría muy concentrado marcando a los rivales que iban por detrás –que espectáculo, era como una lapa, a mí me daba casi vergüenza, ja, ja- Que chascarrillos más majos en carrera: “ese se va a quedar, mira ya no le vemos en ese repecho: descartado. El 3º sigue a rueda, ni un relevo, ni un relevo...” ja, ja. Vamos subiendo en grupo compacto. Nos separamos un poco, luego nos cogen, luego nos perdemos porque se había volado una indicación, luego circulamos a 1000 por hora sobre un pedregal y al final nos quedamos un grupo majete que encararíamos la última parte de la etapa del km 100 al 140 todo subida con la “trampa” de otro cañón aún más largo y complicado que el de Jaffar. Aquí estuvo mi cruz este día. No calculé esta vez bien el agua y el punto de avituallamiento estaba tras este paso de tan sólo 5km pero de un dureza y calor extremos. Me tuve que parar en mitad a recuperarme un poco y tirando de concentración llegué al final del cañón dónde estaba el avituallamiento 3 AV3. Me debí de beber como 3 botellas de litro y medio de agua, más algún powerade y algún gel que me quedaba en el bolsillo y descansé, descansé un buen rato para recuperar el resuello. Nada más salir del AV3, rampón del 20% para J... un poco más. Así que con todo metido y pa arriba. Lo que quedaba era todo subida, y la pista era muy ciclable lo que me permitió coger un ritmo y recuperarme. Los últimos km se me hicieron algo duros por el cansancio acumulado pero tras subir una colina, la VISION del campamento y le meta fue como una aparición: metí todo el desarrollo y esprinté para llegar al campamento. La etapa maratón estaba superada.
Paco y Javier que habían llegado por delante mantenían el 1º y 2º puesto de su categoría, mientras que yo había clavado la posición del día anterior: 54 general y 13 categoría. Estaba contento: las piernas me habían respondido, el cuerpo también y había acabado la segunda etapa. Físicamente destrozado, ahora a ducharse, comer y descansar.

Hoy dormíamos en una Jaima común. Javier y Paco habían cogido sitio para todo el grupo. Nada más llegar nos dieron un gorro por el frío de la noche y una manta. Esa manta al final la utilicé como colchón. Debido a que dormimos en nuestros sacos de dormir sobre suelo pedregoso, lo que llevamos es una colchoneta que luego inflamos en el campamento. Pues bien, mi colchoneta del decatlón me jugó una mala pasada y se pinchó. Así que tuve que usar la manta como colchón esa noche. Para resistir el frío abrigado hasta las cejas con pantalones térmicos, camiseta térmica y buzo-plumífero RAB que Susanne me regaló en navidades –que buen uso le di en el desierto-. Todo esto lo tuvimos que transportar en la etapa.
En este campamento no había duchas, así que nos aseamos como pudimos con pastillas de jabón y un grifo con agua fría. Pero en estas condiciones de esfuerzo y dureza, casi esto es lo que menos importa, creedme.
Hoy si que no pude comer nada. Tuve que irme, descansar un poco y merendar. No me entraba nada al cuerpo. La cena ya la hice bien.
Este día fue muy duro. Hubo mucha gente que llegó fuera de control, de noche, después de más de 13 horas de pedalear. He de nombrar a dos personas que cada día llegaron al límite del cierre de control: Fernando y Luis. Llegaron cuándo nosotros estábamos terminando de cenar. Pero Luis –que tío más fuerte mentalmente- no pensó en retirarse. “Cuando llegué muerto alguien en la llegada me grita: Luis 0-3 el Madrid va ganando 0-3!!! Que subidón! Joder mañana salgo, yo no me retiro”. Grande, muy grande. Y Nino: 67 años y llegó todos los días dentro del control. Qué máquina, que ejemplo. Estos son los verdaderos titanes, los verdaderos ejemplos de superación: “No sueñes, Vive” y vive joven mucho tiempo. Gracias Nino por tu ejemplo.
Ese día en la llegada y por la noche se vivieron algunas escenas épicas. Recuerdo un duo mixto, que cuando pasaron la pancarta de meta se abrazaron y ella rompió a llorar. Supongo que del dolor, y la alegría conjunta de haber terminado. El resto de los allí presentes no pudimos más que aplaudir y aplaudir.
TERCERA ETAPA: GOURRAMA-BOUDNIB 29/04/2014 148,63 Km. Desnivel: 1.134 m
Etapa más larga de la historia de la Titan. Llegamos al desierto.
Me sentía cansado, muy cansado a la salida de esta etapa. Salida y a tope y en subida durante los primeros 30 km. Voy buscando mis sensaciones, dejo que se vayan muchos, pero poco a poco me encuentro y voy remontando hasta llegar al grupo de Paco y Claudia Galicia –la primera de la general de chicas- y su “séquito”. Decido sufrir lo que haga falta para mantenerme en ese grupo, ya que habría bastante tramo de llano rodador dónde un grupo te ayuda a avanzar mucho. Paco como una lapa pegado sobre el que ahora era tercero –que bueno, ja, ja-. Javier nos perdió en una bajada técnica y no le vimos más. Ya se quedó en un grupo trasero y no avanzó tanto. La importancia de los pelotones y la estrategia en carrera. Uno de los “co-equipiers” de Claudia casi provoca un accidente importante, varias escaramuzas durante la etapa por el cansancio de la gente y las ganas de no perder la posición y ritmo alto del grupo de Claudia nos puso rápidamente en el AV3 km 104 de etapa. El calor apretaba y mi estomago estaba apretando también. Hoy decidí cambiar mi comida en carrera y tiré de datiles... Demasiados dátiles quizá. Paco decide lanzar un ataque tras el AV3 lo cual me jodió bastante la verdad y que fue fulminantemente abortado por el equipo de Claudia. Pasamos el último punto de control CP3 y nos lanzamos en pleno desierto. Las primeras dunas y bancos de arena aparecían. Jodo, esto no me lo esperaba, embarrancado, había que subirse rápidamente en la bicicleta otra vez y luchar por entrar en el grupo. Muchos otros lo pasaban sin bajarse, makinas!!! Al siguiente parón por banco de arena mi intestino dijo basta y urgentemente hubo que lanzar la bici al suelo y salir por patas a un lado. Que alivio. La putada que me quedaban 20 km sólo en pleno desierto y con mucho calor. Ese día se alcanzaron los 42 grados. Había entrado una ola de calor en Marruecos. Fenomenal, como no teníamos problemas casi... Me pongo en marcha a buen ritmo, pero tras otro gel... vuela a la orilla. Así hasta tres veces. Ya sin atreverme a comer más afronto tranquilamente los últimos km. Javier que venía por detrás me alcanza al final y entramos juntos. Hoy estoy disgustado. Podía haber llegado arriba con el grupo con quién iba. Lástima los problemas de estómago. Además estos me pasarían factura al día siguiente.
De nuevo el ritual de todos los días: ducha –hoy se agradecía-, comer como podías, masaje, Compex, descanso, cena, Briefing, charleta con la gente... Buen rollo, muy buen rollo. Convivencia. Nino, Luis y Fernando habían acabado también. Estaban felices de haber completado la tercera etapa.
CUARTA ETAPA: BOUDNIB-ERG CHEBBI 30/04/2014 119,62 Km + 17,230Km enlace. Desnivel: 471 m
Desierto.
Cuando se plantea sobre el papel una etapa de tan sólo 471 m de desnivel en 120Km no sé si respirar aliviado o empezar a temblar. Es la hora de los rodadores, los “culos gordos” los hombres de fuerza, los clasicómanos. Eso es lo que nos esperaba en esta etapa una auténtica clásica.
El desayuno: durante los días anteriores había desayunado a base de cereales, pan con mantequilla y mermelada y algún dulce. Gracias a la amabilidad de mis compañeros, el buen jamón serrano pasó a ser base de la dieta. Jamón serrano para próximas participaciones es un punto importante a llevar embasado desde España. De hecho mi comida durante el día se iba a basar en tres “medias noches” con jamón serrano.
Salida tranquila: 20 km de enlace. Bien para las piernas y entrar en calor. Sobre el km 15 se va tensando la marcha y se corta el ambiente. Todos preparados para saltar sobre la presa. Bocinazo y giro a la izquierda: IM-PRESIONANTE que manera de andar. El corazón se me dispara. Vamos a 40 Km/h por pleno desierto por una camino lleno de cantos rodados. El trasero me duele en cada pedalada. Sufro para llegar de nuevo al grupo de Claudia. Uno de sus coequipiers “Tito” se acopla sobre un manillar de triatlón y “vuela” sobre las piedras –Cómo podrá aguantar el equilibrio-. Hay algún momento de tregua porque Claudia se queja del ritmo –gracias, gracias, gracias-. Hoy el que se queda es Paco. Javier en cambio anda por delante con el grupo de arriba. Joder con Javier –50 años y como anda-. Yo voy un poco al límite. Respiro mucho por la boca para aguantar el ritmo y el calor y el polvo me reseca la boca constantemente. En una bajadita con arena me meto una buena ostia: vuelta de campana, por suerte sin consecuencias ni para mí ni para la “Radon”. Me quedo enganchado con el pedal automático pero tras un momento consigo desatascarme. Me rehago y sigo mi marcha a buen ritmo. Lo malo es que ya no cojo al grupo de Claudia. En el AV2 km 60 llego cuando están casi saliendo, pero decido quedarme tranquilamente a beber, comer mis “medias noches”, “ducharme” sí en cada avituallamiento además del agua para beber, una botellita o dos caían literalmente sobre mi cuerpo para refrescarme. Sonya Looney pasa por el avituallamiento pero ni siquiera para. Vaya máquina de tía. La americana, ciclista BTT profesional quedaría segunda y en el puesto 46 de la general. Sóla sin equipo, siempre con una sonrisa en la cara: buen rollo Sonya.
Todo iba sobre ruedas, iba cogiendo a gente rodando muy bien sobre un tramo duro y sin mucha piedra. Ritmo de rodador. Pero el desierto es así. Pronto llegan los bancos de arena, el ritmo se trunca, la mente cambia el paso al cuerpo y las fuerzas empiezan a faltar. El marroquí que había dejado hace muchos km y que no pudo seguirme me alcanza en el AV3. Le pido que me lleve hasta la meta, que estoy fundido. Hace un buen trabajo. Pasamos por un pueblo, me ofrece comida, me cuida, pero yo no puedo más, tengo que buscar otro ritmo, le digo que vaya a su ritmo, yo intentaré encontrar el mío. El desierto se hace más patente tras el pueblo. La temperatura sube hasta los 45º, los banco se arena ahora son constantes, hay que buscar por dónde rodar para evitar “tranpas”. Mi ritmo va bajando y bajando. David, de “con tu apoyo” llega hasta mí. Me ve muy mal, me ofrece sales, comida, pero le digo que siga que ya llegaré. El pulso está por los suelos, tengo que preparar una nueva estrategia. El coche de la organización con el director de la carrera pasa a mi lado y me dice: “gracias, gracias a vosotros por hacer esto posible”, yo le respondo: “cambiad el slogan: Titan desert, no sueñes... Sufre”. “La semana que viene o dentro de un mes hablamos y me cuentas...” y se va. Razón tenía el hombre. Decido dejar de respirar por la boca y voy cogiendo el ritmo con respiración sólo de nariz. Al principio cuesta, pero el ahorro de agua y energía pronto lo nota mi organismo. El pulso sube, las piernas comienzan a responder y puedo terminar decentemente la etapa.
Javier llegaría por delante, aunque también sufrió un pinchazo, Paco sufrió lo suyo y llegaría por detrás. En la general perdería algún puesto ese día pero no importaba, estaba ahí, aún estaba ahí y había superado un día muy, muy difícil.
Ese día hubo más de un golpe de calor, el cambio de temperatura hizo estragos. Paco llegó deshidratado. Estábamos junto a las dunas de Erg Chebbi. Precioso lugar. Al día siguiente nos esperaba la etapa de las dunas. Con nosotros algún que otro motero del Paris-Dakkar nos indicaba como sortear mejor las dunas, como navegar, etc. Gente maja, buen ambiente. El pos-partido ha sido en toda esta Titan increíble. Intento gitanear con los beduinos a ver si se saben algún atajo para salvar las dunas, pero ellos, que son más listos que yo me colocan sus piedras: una rosa del desierto, un mineral, varios camellos tallados a mano. Creo que no contribuí mucho a la inflacción de la zona.. La puesta de sol de las dunas de Erg Chebbi es espectacular. La sensación de tranquilidad y relajación sentado descalzo sobre un duna viendo cómo los beduinos vuelven con los camellos y los turistas de un paseo por las dunas. Precioso.
A por el 5º día. A ver como responde mi cuerpo, aunque a estas alturas es la mente más que el cuerpo.
QUINTA ETAPA: ERG CHEBBI-MERZOUGA 01/05/2014 112,80Km. Desnivel: 444 m
La etapa de las dunas.
Con mucho miedo afrontaba la etapa de las dunas. Todo el mundo hablaba de presiones de rueda, de estrategias de navegación. La verdad que yo pasé de todo esto. No quería tocar nada de lo que tenía en la bicicleta ya que no me había dado problemas los días anteriores.

Bocinazo de salida y a muerte como siempre. Les dejo irse, hoy sí que sí, hasta las dunas voy a ir a mi ritmo sin subir pulso y a ver si leo bien la navegación de los grupos que ya tienen más experiencia. Decido seguir al grupo de “mis-Victoria” una pareja mixta, aunque un equipo de tres que parece tenían las cosa muy claras. Efectivamente, he acertado, eligen un camino muy bueno que nos pondría al final de las dunas a la altura de los primeros grupos. La gente rueda sobre las dunas. Yo con la presión que llevo no soy capaz. No importa, encuentro la manera de ir más deprisa que ellos: correr sobre las dunas es como correr sobre la nieve, es como llevar crampones que este año he tenido que usar en un par de carreras de skimot. Agarro la Radon levantando ligeramente el sillín y apoyando sobre la rueda delantera y corro, corro y adelanto a todos aquellos que van en bici. Cojo un buen ritmo, me suben las pulsaciones y así llego al primer Punto de Control y final de las Dunas. Ahora a Navegar! Sí, no tendríamos señalización hasta pasar por el punto Garmin, a 20 km. No, yo no voy a navegar, así que a coger grupeta. Hoy los BUFF están inspirados y forman un buen grupo que anda rápido. El grupo de Claudia no está, supongo que intentarán navegar –acortar por otro camino-. Pero nos alcanzan y de nuevo a sufrir detrás de los rodadores. Me encuentro bien. Pero de nuevo zona de arena y pérdida del grupo. Paso, estoy cansado y decido ir a mi ritmo. Javier me alcanza en el Punto de Control 2 –CP2-, Paco también llegaría por detrás. Formamos un buen grupo que colaboramos bastante y llegaríamos juntos hasta la meta. Me encuentro formidable, el mejor día de todos. Acabo fortísimo tirando del grupo “Gozelara ha vuelto”. Los últimos 5 km se rompe la sujeción de las manetas del cambio y tengo que ir con el cambio de piñones colgando. Algún espabilado que fue todo el rato a rueda sin dar un relevo aprovecha para atacar a 1km de meta. Aplausos!
Ese día llegamos otra vez los tres del equipo juntos. Seguimos en 5º puesto por equipos, un puestazo. Yo obtengo mi mejor clasificación en la etapa 42 y subo al 48 en la general. El sueño de top50 es posible.
Estoy eufórico. Por fin una etapa acabando entero, sin contratiempos serios. El campamento está situado junto a un hotel magnífico. Esto parece el paraíso. Hay piscina. Por supuesto hay que tirarse. El agua está helada y cómo se agradece, je, je.
Descansando en la piscina conozco a Gonzalo, un sevillano con acento gaditano de unos 50 años, un cachondo mental. Me dice: “quillo, te voy a enseñar la mejor foto de toda la titan, ¿quieres verla?” “vamos” respondo yo: JA, JA, JA, JA. Me parto de risa, el elemento había pagado a los beduinos para que le pasaran las dunas encima de un camello y se había hecho una foto subido en un camello con la bici levantada sobre su cabeza. Que bueno. Qué tío más salao! Me quedé con su teléfono y le llamaré cuando vaya a Cádiz. Me encanta conocer a gente nueva.
Ese día la organización viendo el percal y lo cansada que iba la gente permitió recortar la etapa a quién quisiera bajo penalización de 5h. No veáis la alegría de la mayoría, cuyo objetivo es finalizar –que ya es bastante-. Luis que recortó, llegó cabreado. Según él le metieron por la “autopista” principal de Marruecos y los camiones le pasaban a cm. Vaya miedo que pasó. Casi mejor haber hecho los 60 km extras decía, ja, ja.
Qué bien me supo la comida y la cena este día. El final estaba ahí. Ibamos a acabar, tan sólo quedaba una etapa.
SEXTA ETAPA: MERZOUGA-MAADID 02/05/2014 75,850Km. Desnivel: 330 m
La etapa final.
La última etapa del Tour de Francia se caracteriza porque los que acaban celebran en carrera el final. Brindan con champán, homenajean al lider y ganador. Vamos un paseo. Pues no, no sería así en la Titan. Varias clasificaciones estaban aún por decidir: el podium Senior, el podium de los equipos mixtos, el podium de los corporate, posiciones de la clasificación por equipos, clasificaciones en la general... Vamos lo de siempre:
Bocianzo de salida: sálvese quién pueda, se sale con una intensidad atroz. Latigazo de salida. Terreno pedregoso, lleno de baches, mi trasero no encuentra que posición adoptar. Ya llevo tres etapas dónde no sé si tengo 1 o 3 “ortos”, como diría Paco: “joer que sufrimiento”. Cada uno por su cuenta. Javier muy fuerte por delante, Yo descolgado del grupo de Javi y tirando contra el viento para cogerles con un montón detrás. Paco intentando enganchar. Al final Paco y yo nos juntamos y vamos en un buen grupo. Pero ocurren cosas como siempre. Un corredor frena de repente en un tramo aparentemente sin peligro y me dobla el manillar –lo arreglaría en el AV1-, varias caídas en bancos de arena, unas tirado otras por propia torpeza. De repente el grupo está fraccionado y cada uno hace la guerra por su cuenta. ¿Cómo es posible? Paco ya no está! Al final resultó que cada grupo intentó acortar navegando por su cuenta: algunos recortaron la etapa en hasta 5 km otros la alargaron, se perdieron y como Paco, llegaron con 1h de retraso J. Javier también se perdió apareciendo en un pueblo Marroquí. Yo sufrí una pequeña pérdida de poco tiempo pero me rehice bien. Eso por listillos. Al final llegamos tarde, perdimos tiempo y lo peor de todo perdimos el 5º puesto por equipos. Lástima, pero muy contentos de haber sido el 6º mejor equipo de la Titan Desert 2014.

Y la META, la ansiada meta. Allí esperaban todos: los masajistas para abrazarte, los mecánicos, los amigos que hemos hecho durante esta ALUCINANTE experiencia. Sentimiento de alegría, de cansancio, fotos, besos, más fotos, abrazos, todos amigos, todos felices.
La piedra de Finisher! Imágenes para el recuerdo, bonitos recuerdos. El maillot de Finisher.
La primera habitación de hotel: un baño impresionante, 1h debajo de la ducha, una cama, piscina, excelente comida, tranquilidad, cansancio, reposo, despedida, acto de entrega de premios dónde Javier obtuvo el tercer puesto en la categoría senior –perdió el segundo el último día por perderse-. Charla con unos y otros antes de irse a acostar...
GANAS DE VOLVER